Desde hace unos días, ya está publicado y a disposición de todos los interesandos el último número de Duererías, la revista elaborada por profesores de filosofía de Zamora, en la que se publican textos relacionados con el mundo de la filosofía, dirigida particularmente a todos los profesores de filosofía. Sin embargo, desde el año pasado Duererías comenzó a colaborar con la Olimpiada filosófica, y se comprometió a publicar los ensayos de los 3 finalista. Estos ensayos están publicados en el último número. Desde aquí queremos agradecer y apoyar la consolidación de Duererías, y por ello pedimos a todos los profesores que, a ser posible, se animen a colaborar con la revista.
Para empezar, no estaría de más que los que vayan a participar en la Olimpiada puedan mostrar a sus alumnos lo que pueden lograr si están entre los 3 finalistas. Tener una publicación en una revista oficialmente reconocida a los 16 o 18 años no está al alcance de todos. Además, los ensayos de los alumnos pueden ser utilizados en clase como un recurso didáctico más: nos servirá sobre todo para demostrar que la filosofía no es cosa sólo de especialistas, sino que todos somos filósofos en la medida en que nos hacemos preguntas y somos capaces de plantear respuesta como las que en la anterior edición nos brindaron Silvia, Eliana, y Manuel. Ensayos filosóficos escritos por adolescentes: ¿Cuándo hemos tenido a nuestra disposición este tipo de material didáctico? Sin duda, merece la pena…

Otra forma de colaborar con Duererías puede ser, por supuesto, la suscripción a la revista. Tan sólo son 10 euros al año más gastos de envío, por dos números semestrales. Sus contenidos están formados básicamente por ensayos de profesores de secundaria de Castilla y León, y puede ser un elemento que nos ayude a dinamizar al profesorado. Leer filosofía y leernos entre nosotros, irnos conociendo un poco y estableciendo contactos (al menos intelectuales) nunca está de más, y Duererías puede ser perfectamente el medio del que nos sirvamos para empujarnos un poco más a pensar y a leer en compañía de textos alejados de los grandes circuitos de las editoriales.

Y por último, y no por ello menos importante, Duererías está abierta a la colaboración de todos. Animémonos por tanto a escribir un texto, a reelaborar nuestras lecturas, a esforzarnos por filosofar un poco a la altura de nuestro tiempo, como diría Ortega. Ojalá que los profesores que participan con sus alumnos a la Olimpiada se animen también a escribir, pues no hay mejor manera que enseñar que a través del ejemplo.

Si alguien que esté leyendo esto está interesado en comprar el último número de Duererías, suscribir su centro a la revista o enviar sus textos para que sean leídos por el consejo de redacción, podeis enviar un correo electrónico a Duererías.

Para terminar, queremos de nuevo agradecer el apoyo de Duererías, y confiamos en que en un futuro no muy lejano (quizás para la final de esta segunda edición) la Olimpiada filosófica pueda colaborar de un modo más directo con la revista, para que ambos proyectos se consoliden y perduren en el tiempo.